
ISSN: 2954-5331 / Revista investigación & praxis en CS Sociales
Volumen 2 - Número 2- 2023
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APRENDIZAJE COLABORATIVO
El aprendizaje colaborativo, basado en la idea de que el aprendizaje es más efectivo cuando
los estudiantes trabajan juntos, es esencial en entornos virtuales durante la pandemia. Según
diversos autores, este enfoque fomenta la interacción, la construcción conjunta del
conocimiento y el desarrollo de habilidades sociales y emocionales (Papalia, D. Wendkos, S. &
Duskin, R. 2007). En el análisis de estrategias pedagógicas durante la pandemia, se destaca la
importancia de la interacción activa, la construcción colaborativa del conocimiento, el
desarrollo de habilidades sociales, la responsabilidad compartida y la reflexión metacognitiva
(Pulgar, L. 2005). El aprendizaje colaborativo, en contraste con la cooperación, implica una
participación conjunta desde el inicio del proceso educativo, con bases epistemológicas
socioconstructivista (Coll, C. 1991). Además, se destaca su relación con teorías
contemporáneas como la del conflicto sociocognitivo y la cognición distribuida.
Este enfoque, que se ha consolidado desde las décadas de los 80 y 90, tiene una identidad
distintiva y ha evolucionado desde la cooperación hacia una colaboración más profunda y
participativa. El aprendizaje colaborativo se basa en una epistemología socioconstructivista,
destacando la importancia de la negociación conjunta de significados en el proceso de
enseñanza-aprendizaje. En este contexto, se menciona la influencia del socioconstructivismo
en la psicología y la educación, con teorías como la del conflicto sociocognitivo y la cognición
distribuida, marcando un cambio significativo en la concepción del aprendizaje y la enseñanza
(Gaitán. C, López. E, Quintero, M. & Salazar, W. 2010).
LAS ESTRATEGIAS PARA FOMENTAR LA COLABORACIÓN
Las estrategias para fomentar la colaboración son un componente fundamental en el auge
contemporáneo de las tendencias socio-constructivistas en la educación, particularmente en
el aprendizaje colaborativo. Según Lamata, R. & Domínguez, R. (2003) a veces se tiene una
comprensión ingenua y abstracta de lo que implica trabajar cognitivamente en un entorno
social. A menudo se pasa por alto que el "hábito" de la individualidad está arraigado
profundamente en las instituciones educativas, especialmente en lo que respecta al
aprendizaje académico y la adquisición de conocimientos (Sánchez, L., & Duque, A. 2020).
Cuando se busca romper la inercia del aprendizaje individualista, se comete el error de
suponer que simplemente alentar la interacción entre los alumnos conducirá a un aprendizaje
efectivo. Esta suposición es incorrecta, ya que la colaboración socio-cognitiva puede y debe
ser desarrollada como una competencia por sí misma. Los profesores deben enseñar a sus
alumnos a trabajar de manera efectiva en un entorno colaborativo, utilizando estrategias
específicas, bien planificadas y precisas.
Según el MEN (2010) el modelo propuesto presenta una serie de estrategias que los
profesores pueden utilizar en diferentes etapas del proceso de enseñanza, estas estrategias
abarcan varios aspectos que suelen estar involucrados en cualquier proceso de enseñanza-
aprendizaje: interacción con otros, negociación y elaboración de consensos, organización de
actividades, adquisición de información, elaboración conceptual y redacción comunicativa.