
ISSN: 2954-5331 / Revista investigación & praxis en CS Sociales
Volumen 2 - Número 1 - 2023
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El tejido social de la comunidad objetivo de esta investigación ha sido afectado por el conflicto
armado del país, lo que ha generado un miedo predominante frente a grupos armados ilegales
en la zona, a pesar de que el posconflicto es una realidad en muchos municipios. Aunque existe
un liderazgo activo en las organizaciones, la participación social en general se ve afectada por
el desinterés de la población, dejando a los líderes sociales con la responsabilidad de las
acciones. A pesar de que existen 61 Juntas de Acción Comunal legalmente constituidas, sus
estructuras, comités y equipos de trabajo no se encuentran consolidados en su totalidad,
representando una debilidad, hay una evidente necesidad de formación continua para
desarrollar proyectos intersectoriales que incentiven el desarrollo local del municipio.
A pesar de contar con una mesa de víctimas y procesos internos y externos, se debe generar
un mayor impacto en la sensibilización de toda la población. Es importante garantizar espacios
de inclusión para toda la población y potencializar las capacidades de gestión de las
organizaciones comunales. Las JAC reconocen la convivencia como factor fundamental para
lograr las metas proyectadas y deben ser un movimiento empoderado para generar y
construir soluciones y propuestas para la comunidad.
Esta investigación muestra que la población objetivo ha sido afectada por el conflicto armado
y aún enfrenta miedo y temor ante los diversos grupos armados ilegales presentes en la zona,
lo que ha generado una ruptura del tejido social. A pesar de contar con Juntas de Acción
Comunal legalmente constituidas, sus estructuras y equipos de trabajo no se encuentran
consolidados en su totalidad, lo que representa un punto de debilidad en su funcionamiento.
Se identificó una necesidad de formación continua para desarrollar proyectos intersectoriales
que incentiven el desarrollo local del municipio. Los líderes de las JAC manifiestan interés en
consolidarse como una organización empoderada para generar soluciones y propuestas para
la comunidad, pero aún hay una falta de sinergia constante entre el ente gubernamental y los
núcleos comunales.
Es necesario que se generen espacios de inclusión para toda la población y que se garantice
su participación en la construcción de soluciones y propuestas. Además, se debe potencializar
las capacidades de gestión de las organizaciones comunales para que puedan cumplir con las
demandas de la comunidad y lograr las metas proyectadas.
El fortalecimiento de las JAC y la consolidación de su liderazgo son fundamentales para
afrontar los retos del postconflicto y construir una convivencia pacífica y un desarrollo
sostenible en la región.
REFERENCIAS
Abreo H.H, Aragon D.M, Espinosa L.M, Rodríguez L.M, Tirado C.E, Vega HA & Vera