
ISSN: 2954-5331 / Revista investigación & praxis en CS Sociales
Volumen 2 - Número 1 - 2023
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Galtung propone tres enfoques para abordar conflictos. En primer lugar, el enfoque de
reconstrucción, que busca identificar y transformar las estructuras y condiciones que generan
y perpetúan el conflicto (Stalenoi, 2012a). Por ejemplo, en un conflicto étnico, este enfoque
podría implicar analizar y abordar las desigualdades sociales, económicas o políticas que
provocan las disparidades. En segundo lugar, Galtung enfatiza la importancia de la
reconciliación, que se centra en restaurar la relación y construir la confianza entre las partes
en conflicto. Esto puede implicar la comunicación abierta, la empatía y el perdón mutuo.
Finalmente, Galtung propone el enfoque de resolución de conflictos, que se centra en lograr
acuerdos y soluciones que satisfagan las necesidades y demandas de todas las partes. Esto
puede implicar la negociación, la mediación y la búsqueda de soluciones creativas, en este
orden de ideas, Galtung sostiene que una respuesta integral a los conflictos debe incorporar
aspectos de reconstrucción, reconciliación y resolución. Su teoría también enfatiza la
importancia de abordar las causas subyacentes del conflicto, en lugar de tratar solo los
síntomas superficiales.
Fundamentos y postulados
La teoría de conflictos de Johan Galtung se basa en varios fundamentos y postulados, uno de
los cuales es la distinción entre violencia directa y violencia estructural. Según Galtung (1969),
la violencia directa se manifiesta a través de actos físicos y visibles de agresión, ya sean físicos
o verbales. Estos pueden abarcar desde acciones violentas individuales hasta conflictos
militares a gran escala.
Por otro lado, Galtung identifica a la violencia estructural como un tipo de violencia que es
más insidiosa y menos visible que la violencia directa, pero no menos dañina. Esta forma de
violencia se manifiesta en las desigualdades sistémicas y las injusticias que están arraigadas
en las estructuras sociales, económicas y políticas de una sociedad. Galtung argumenta que
estas formas de violencia indirecta pueden ser tan perjudiciales como la violencia directa, o
incluso más, ya que pueden resultar en privación y opresión en diversos aspectos de la vida
de las personas, incluyendo el acceso a recursos, oportunidades y derechos.
Galtung sostiene que es fundamental entender que la violencia estructural a menudo es la
causa subyacente de muchos conflictos. Esta forma de violencia crea y mantiene condiciones
de desigualdad y opresión, lo que puede provocar violencia directa como respuesta. En otras
palabras, los conflictos y la violencia directa son a menudo síntomas de problemas más
profundos y estructurales en una sociedad.
A partir de esta comprensión, Galtung aboga por un enfoque de resolución de conflictos que
vaya más allá de tratar simplemente los síntomas superficiales de los conflictos, como los
actos de violencia directa. En lugar de ello, argumenta que es necesario abordar las causas
profundas de los conflictos, lo que implica examinar y transformar las estructuras sociales y
las dinámicas que perpetúan la violencia estructural. Este enfoque integral tiene como