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ISSN Electrónico: 2500-9338
Volumen 25-1
Año 2025
Págs. 523
Mejoras y ajustes del PIB: ¿cómo medir un bienestar más realista?
Ana Belén Miquel Burgos
1
Enlace ORCID: https://orcid.org/0000-0001-5658-0073
Antonio Sánchez-Bayón
2
Enlace ORCID: https://orcid.org/0000-0003-4855-8356
Fecha de Recepción: 12 de Octubre, 2024
Fecha de Aprobación: 19 de Diciembre, 2024
Fecha de Publicación: 19 de Febrero, 2025
Resumen:
Estudio interdisciplinario de Economía Política, Macroeconomía, Política Económica y Sociología Económica sobre la
revisión de herramientas de medición de la actividad económica y del bienestar disfrutado, superándose así los
sesgos de tradicionales indicadores dominantes de contabilidad nacional como es el producto interior bruto (PIB).
Dicho instrumento estaba pensado para economías estáticas de tipo agrario e industrial, y no así para economías
dinámicas de servicios y experiencias, como se ha fomentado con la globalización y la digitalización. Este estudio
sistematiza los principales sesgos del PIB, así como de aquellas otras herramientas más realistas y ajustadas de la
contabilidad nacional e índices internacionales, que además ofrecen indicios de tendencia, permitiéndose un mejor
estudio y gestión macroeconómica y de políticas económicas.
Palabras clave: medición de actividad económica; bienestar material y personal; indicadores macroeconómicos;
contabilidad nacional; enfoques heterodoxos.
Cód. JEL: B5, C43, C82, D31, E61, I31.
1
Doctora en Economía-UNED. Profesora Economía Aplicada e IP de GID-ODS EAE-URJC en la Universidad Rey Juan Carlos. España. Contacto:
anabelen.miquel@urjc.es
2
Doctor en Economía-UCM, en Empresa-UMA, en Derecho-UCM, en Teología-Univ. Murcia, en Filosofía-UCM y en Humanidades-UVA. Doctorando en CC.
Educación-URJC. Prof. Economía Aplicada e investigador de GESCE, CIRSIT, GID-TICTAC CCEESS y GID-ODS EAE en Universidad Rey Juan Carlos,
investigador en CIELO-ESIC. España.. Contacto: antonio.sbayon@urjc.es
CC BY-NC-SA 4.0
Atribución/Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional
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GDP improvements and adjustments: how to measure wellbeing more realistically
Abstract:
This is a study on Political Economy to review measuring tools of economic activity and wellbeing, thereby overcoming the biases
of traditional mainstream indicators of national accounting such as the gross domestic product (GDP). This instrument was
designed for static agrarian and industrial economies, and not for dynamic service and experience economies, as has been
encouraged by globalization and digitalization. This study systematizes the main biases of GDP, as well as those of other more
realistic and adjusted tools of national accounting and international indices, which also offer trend indications, allowing for a better
study and management of macroeconomics and economic policies.
Keywords: measurement of economic activity; material and personal well-being; macroeconomic indicators; national accounting.
JEL Cod.: C43, C82, D31, E61, I31.
Melhorias e ajustes no PIB: como medir um bem-estar mais realista?
Resumo:
Estudo interdisciplinar de Economia Política, Macroeconomia, Política Econômica e Sociologia Econômica sobre a
revisão de ferramentas para medir a atividade econômica e o bem-estar desfrutado, superando assim os vieses dos
indicadores tradicionais de contabilidade nacional dominante, como o produto interno bruto (PIB). Esse instrumento
foi projetado para economias agrárias e industriais estáticas, e não para economias dinâmicas de serviços e
experiências, como tem sido incentivado pela globalização e digitalização. Este estudo sistematiza os principais
vieses do PIB, bem como os de outras ferramentas mais realistas e ajustadas da contabilidade nacional e dos
índices internacionais, que também fornecem indicadores de tendências, permitindo um melhor estudo e gestão de
políticas macroeconômicas e econômicas.
Palavras-chave: medição da atividade econômica; bem-estar material e pessoal; indicadores macroeconômicos;
contabilidade nacional; abordagens heterodoxas.
Mejoras y ajustes del PIB: ¿cómo medir un bienestar más realista?
Ana Belén Miquel Burgos, Antonio Sánchez-Bayón
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1. INTRODUCCIÓN
Crisis Macroeconómica y Regreso a los
fundamentos económicos
Actualmente, ¿hay crisis económica o es la economía
y su concepción las que están en crisis? (Sánchez-
Bayón, 2022a-b). ¿Qué ha pasado con la rama
estrella de la economía, como ha sido la
Macroeconomía a lo largo del s. XX, tras la Gran
recesión de 2008? (Krugman, 2009; Wickens, 2009;
Keen, 2011; Domenech et al, 2024). La economía que
se enseña en las universidades, ¿es monolítica o
tiene alternativas? (Sánchez-Bayón et al, 2023a-b y
2024a). Otras tensiones detectadas (Sánchez-Bayón,
2021a): ¿ha de ser predictiva o realista? ¿Positiva o
normativa? ¿Mediata e instrumental o finalista y con
sentido? etc. Frente al malestar estudiantil por los
modelos macroeconómicos mainstream (ortodoxos y
dominantes, Sánchez-Bayón, 2024a-c), calificados de
autísticos (PAE, 2000; Alcorn y Slarz, 2006; PGI,
2018), por su disociación con la realidad, dado su
exceso econométrico y su pretensión predictora (con
críticas incluso por parte de relevantes autores
mainstream: Lucas, 1976; Summers, 1991; Solow,
2010; Romer, 2015 y 2016), pareciera entonces que
dichos modelos hayan quedado desacreditados tras
las sucesivas crisis: Hipotecaria y financiera de 2007,
Gran recesión de 2008, etc. Como solución al
problema detectado, se aboga aquí por
planteamientos mainline o de fundamentos (Boettke
et al, 2016; Sánchez-Bayón et al, 2023a-b), más
realistas y con sentido, tal como ofrecen los llamados
enfoques heterodoxos (así considerados ahora,
aunque son anteriores a la síntesis neoclásica,
Sánchez-Bayón, 2021a-c y 2022a-e), entre los que
destaca la Escuela Austriaca (Huerta de Soto, 2000) y
los Neoinstitucionalistas (comprende Análisis
Económico del Derecho, Elección Pública, Economía
Constitucional, Economía Comparada y Cultural, etc.,
Sánchez-Bayón, 2024a-c). Tales enfoques positivos
(no normativos), coinciden en su observación del
principio de realismo (sin falacia naturalista, ni
romanticismo, ni cajas negras limitadoras del análisis
de la realidad social subyacente), el individualismo
metodológico y compositivo (siendo posible
descomponer hasta llegar a las esencias y agentes
básicos, para reconectar luego y explicar complejos
fenómenos sociales), las instituciones sociales
evolutivas (no constructivistas, por ser fruto de la
mano invisible u orden espontáneo, Menger, 1871,
1883 y 1884; Hayek, 1988), etc. Y sobre todo, los
citados enfoques coinciden en su giro hermenéutico y
revolución copernicana (Sánchez-Bayón, 2020,
2021a-c). De tal manera, con este estudio se
pretende ofrecer una alternativa dialogada
(mainstream-mainline), que permita una mejor
comprensión y medición de la actividad económica y
su bienestar generado, más allá de su reduccionismo
materialista e instrumental o mediático (orientado
hacia el incremento del Producto Interior Bruto-PIB).
Conforme al programa de investigación de la síntesis
heterodoxa, con su giro hermenéutico y su revolución
copernicana (de regreso a los fundamentos de una
economía finalista y con sentido, Sánchez-Bayón,
2020, 2022a-e y 2024b-c), cabe sintetizarse los
principales cambios observables en la realidad social
subyacente en la siguiente figura, de modo que se
centra la atención aquí en la renovación de
herramientas de medición, las cuales ayudan a
ilustrar empíricamente dicho programa y sus
propuestas.
Tabla 1.- Niveles de cambio y su reconocimiento (giro
hermenéutico y revolución copernicana)2
a) sistema económico: del capitalismo industrial y
desarrollado (de adquisición material), al capitalismo
del talento (de acceso y disfrute inmaterial);
b) modelo económico: de welfare state economy-EBE
o economía de bienestar estatal (articulado de arriba
a abajo y de tipo intervencionista, burocrático y
rígido), a wellbeing economics-WBE o economía de
bienestar personal (de abajo a arriba y de corte
emprendedor, creativo y flexible);
c) actividad económica: de una mediática (focalizada
en el aumento de rentas, v.g. incremento del PIB, y
fragmentada por sectores estanco), a otra finalista
(intensificada en la satisfacción, v.g. gestión de la
felicidad, e interconectada vía redes dinámicas);
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d) cultura empresarial y profesional: de rígidas
corporaciones centralizadas y jerárquicas, orientadas
a resultados y atentas solo a medidas higiénicas,
pasando a ágiles empresas holocráticas,
fomentadoras de relaciones sostenibles 5P (profit-
planet-people-peace-partnership) y motivacionales
(para mayor satisfacción y bienestar);
e) relaciones laborales: del mecanicismo y utilitarismo
de recursos humanos (dada la masificación de
técnicos replicantes que requería el capitalismo
industrial), al dinamismo emprendedor del talento
(base diferencial del capitalismo del talento).
Fuente: elaboración propia (basado en Cubeiro, 2012;
Sánchez-Bayón, 2022f).
Por tanto, reconocido el cambio de la realidad social
subyacente (tal como se ha planteado), se induce que
también se requiere de una renovación de la teoría y
métodos económicos. De ahí que este trabajo, trate el
problema del giro hermenéutico y revolución
copernicana (Sánchez-Bayón, 2021a-c), abogándose
para ello por un regreso a la Economía Política (de
mainline o fundamentos, Boettke et al, 2016;
Sánchez-Bayón, 2022a-c) y su revisión de
herramientas de medición de la actividad económica y
del bienestar disfrutado (no solo material y de
intervención estatal, sino más allá), superándose así
los sesgos de tradicionales indicadores dominantes
de contabilidad nacional como es el producto interior
bruto (PIB). Dicho instrumento estaba pensado para
economías estáticas de tipo agrario e industrial, y no
así para economías dinámicas de servicios y
experiencias, como se ha fomentado con la
globalización y la digitalización. Este estudio
sistematiza los principales sesgos del PIB, así como
de aquellas otras herramientas más realistas y
ajustadas de la contabilidad nacional e índices
internacionales, que además ofrecen indicios de
tendencia, permitiéndose un mejor estudio y gestión
macroeconómica y de políticas económicas.
2. MARCO TEÓRICO
Este estudio de revisión, se encuadra entre
las disciplinas de Economía Política y Hacienda
Pública, más Macroeconomía, Política Económica y
Sociología Económica, para proponer una adecuación
de las mismas a los profundos cambios socio-
económicos acaecidos. Para ello, se usan los marcos
teóricos y metodológicos de la síntesis heterodoxa
(Sánchez-Bayón, 2022a-d y 2024c), con especial
atención a la combinatoria entre la Escuela Austriaca
(Huerta de Soto, 2000) y los Neoinstitucionalistas
(v.g. Análisis Económico del Derecho, Elección
Pública, Economía Constitucional, Sánchez-Bayón,
2024a-c), por atender al principio de realidad (sin
romanticismos) y un auténtico empleo del
individualismo metodológico y recompositivo (Hayek,
1988) de modo que cabe analizar los fundamentos y
agentes, con sus agendas ocultas y sin cajas negras,
así como sus complejas relaciones y fenómenos
sociales que los engloban-.
En la línea methodenstreit o disputa del
método (a favor del pluralismo metodológico en las
Ciencias Sociales y su diferenciación con las Ciencias
Naturales e Ingenierías), cuestión defendida por la
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Escuela Austriaca (Menger, 1883; Sánchez-Bayón et
al, 2023b y 2024a-c), así este estudio no pretende
tanto medir y confirmar, sino comprender y evidenciar
los cambios y su tratamiento (Sánchez-Bayón, 2024a-
c), por lo que para entender el asunto se recurre a
herramientas variadas (pensadas también para el
diálogo entre escuelas): el experimento mental
(refutándose sesgos y mediciones contrafactuales), la
ilustración empírica (como evidencia de refuerzo,
Alonso et al, 2023), la ficha país u otras innovaciones
docentes para mayor participación del alumnado
(Sánchez-Bayón et al, 2024b).
3. METODOLOGÍA
Este trabajo como se viene señalando- se
enmarca en la metodología de la síntesis heterodoxa,
especialmente de la combinación de la Escuela
Austriaca y de los Neoinstitucionalistas (junto con la
herencia de la Escuela de Salamanca, Sánchez-
Bayón, 2022a-d). Ello implica la asunción de: el
principio de realidad (con primacía del análisis
positivo sobre el normativo, sin romanticismos); el
individualismo metodológico y (re)compositivo (para
exponer y explicar fenómenos sociales complejos,
aterrizándose en sus fundamentos y reconectándose
luego todo); el subjetivismo (propio del marginalismo,
que no relativismo), etc. (Sánchez-Bayón et al, 2023 y
2024). Por tanto, entre sus técnicas científico-
académicas aquí aplicadas (Menger, 1883; Mises, 1;
Sánchez-Bayón et al, 2023 y 2024), se destaca que
este es un trabajo de revisión crítico-hermenéutica
(cuestionándose los aportes de la síntesis neoclásica
desde la síntesis heterodoxa) e histórico-comparada
(con ilustraciones empíricas de los fundamentos).
Luego, se da muestra combinada de una revisión
bibliográfica, narrativa y de meta-análisis.
4. RESULTADOS:
4.1 Contextualización y resultados: más allá
del PIB
Sesgos del PIB
El Producto Interno Bruto (PIB) es la medida más
utilizada de la actividad económica en las Cuentas
Nacionales. Desde su formulación y difusión por
Simon Kuznets en los años 30 en EE.UU. (como
renta nacional, Kuznets, 1934a-b y 1946) y por
Keynes en Europa (como demanda agregada,
Keynes, 1936), el PIB se ha empleado no solo como
un indicador de la producción, sino también como la
guía homologada del desempeño económico de un
país (vid. figura 4). A menudo ha sido el foco obsesivo
de los macroeconomistas y los pronosticadores
económicos (cayendo en mathiness o matematitis,
Romer, 2015 y 2016). Además, su relación con otras
variables socioeconómicas lo ha llevado a ser
considerado un indicador "aceptable" del bienestar
económico de una sociedad. Y así ha sido en el
marco de la economía de bienestar estatal y la
síntesis neoclásica, pero la cuestión ha empezado a
cambiar con el giro hermenéutico y revolución
copernicana de la síntesis heterodoxa: con
antecedentes como Easterlin (1974 y 2010), ha
comenzado a cuestionarse la valía del PIB,
recuperándose la diferenciación entre welfare o
prosperidad social y wellbeing o bienestar personal
(Frey, 2018; Sánchez-Bayón, 2020 y 2021c).
De vuelta al PIB, este agregado presenta
varias deficiencias que han sido analizadas por
numerosos autores e instituciones a lo largo de
décadas. Entre ellas, podemos mencionar las
siguientes:
a) Analíticamente (Sánchez-Bayón et al, 2023 y
2024):
- Problema agregado: se ignora el
funcionamiento de la utilidad marginal,
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procediéndose a la mera suma de
preferencias manifestadas.
- Falacia monolítica: se asumen bloques, sin
ahondar en sus fundamentos y agentes
básicos.
- Falacia de identidad: se presume que todos
los bienes y servicios cuantificados son
iguales e intercambiables.
- Sesgo estadístico: mediante reglas de
grandes números, se construyen agentes,
bienes y precios promedio.
- Error de Friedman y F-twist (Friedman,
1953; Samuelson, 1963): preferencia por
modelos más simples en sus presupuestos
y de orientación predictiva, antes que
realistas.
- Paradoja de mathiness o matematitis
(Romer, 2015): cuanto más sofisticados
matemáticamente se vuelven los modelos,
más se alejan de la realidad, aumentando
su riesgo de fallo.
- Sesgo de cantidades faltantes: al
considerarse la economía como un sistema
de equilibrio, no se tiene en cuenta su
dinamismo, dejándose de computar
recursos del proceso de producción (como
proponía Hayek, 1931; Mises, 1949).
- Trampa ceteris paribus y shocks exógenos:
se alude a la excusa dada cuando fallan los
modelos, pues se presume que el resto de
variables se mantengan constantes y que
no haya interferencias fuera del modelo
propuesto (es por ello que desde la Escuela
Austriaca se habla de un proceso dinámico,
Huerta de Soto, 2000).
- Otros errores: confundir correlación y
causalidad, sesgos de supervivencia,
paradoja de Simpson, variables de
confusión, sesgo de selección, mal uso de
promedios, tamaños de muestras y otros
errores de medición (sesgo de selección, de
diseño, de estimación, etc.), etc.
b) Empíricamente:
- Desde el Sistema de Cuentas Nacionales-
SCN (VV.AA., 2008) y el Sistema Europeo
de Cuentas-SEC (VV.AA., 2010), actividades
informales e ilegales como la prostitución y el
tráfico de drogas se incluyen en la
estimación del PIB (es decir, se atribuye un
valor a estas transacciones), mientras que el
PIB no incluye otras actividades
consideradas fuera de mercado (como el
trabajo doméstico y de cuidados).
- El PIB no diferencia el impacto de la
producción (por ejemplo, la producción de
alimentos tiene el mismo status que los
productos nocivos para la salud o incluso las
armas).
- El PIB no tiene en cuenta los efectos
indirectos de la producción ni las
externalidades.
- El PIB no descuenta la depreciación
experimentada por el capital.
- Ignora la razón de la producción (por
ejemplo, la construcción de un nuevo edificio
tiene el mismo peso que la reconstrucción de
un edificio destruido por un terremoto).
- Su definición es doméstica y no nacional,
independientemente del destino final de su
resultado.
- Aunque su cantidad puede dividirse por la
población (PIB per cápita), no incluye cómo
se ha distribuido el resultado de esa
producción ni del nivel de riqueza
correspondiente.
- El PIB no considera la sostenibilidad del
proceso productivo.
- El PIB no es un buen indicador del bienestar
económico, aunque a menudo se utiliza para
este fin, lo que lleva a tomar decisiones de
política económica inadecuadas.
- Etc.
A pesar de todas estas limitaciones y
problemas derivados de su uso, los gobiernos, las
instituciones internacionales y los medios de
comunicación siguen cayendo en el error más
generalizado, como es confundir el valor de medida
con lo la herramienta de medición: así pasa con el
PIB, que suele confundirse la herramienta de
medición con la renta medida, considerándose por
ello que su crecimiento resulta el mejor indicador de
las políticas económicas implementadas.
Ajustes considerados
La herramienta de estimación de la renta
generada en un país, como es el PIB, ha ido
evolucionando, generalizándose tres vías de
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determinación, como las sintetizadas en la siguiente
figura.
Dado que el PIB adolece de los errores y
sesgos macroeconómicos típicos ya mencionados
(mas otros de “maquillaje contable”, pudiéndose influir
máxime en partidas de gasto público), se ha intentado
su corrección y ajuste mediante adaptaciones tipo: el
producto interior neto (PIN), que mide el valor de
bienes y servicios finales generados en un país
durante un periodo determinado de tiempo, una vez
descontada la depreciación de stock de capital; PIB
per capita (dividiendo la renta entre la población, para
realizar una estimación que correspondería por
persona); la paridad de poder adquisitivo (PPA), se
trata de una medida de los precios en diferentes
países para estimar el poder adquisitivo, al utilizarse
los precios de bienes específicos y compararse según
el poder adquisitivo absoluto de las monedas de los
países (tiene sus antecedentes en la Escuela de
Salamanca y actualmente es el Fondo Monetario
Internacional la institución que lo realiza); PPA
ajustado, se pasa de datos absolutos a relativos y de
nominales a reales, resultando así más adecuado
para determinar el poder adquisitivo; el Producto
Nacional
Bruto-PNB, que permite medir la riqueza
generada por un país, incluso fuera de sus fronteras,
etc. Como experimento mental e ilustración empírica
al respecto, sirva el ejemplo de España en el año
2023 (bajo la ilusión de crecimiento y mayor
bienestar), cuyo PIB acumulado viene a estimarse por
encima de 1,2 trillones de euros (manteniéndose por
un gasto público expansivo, gracias a los Fondos
Next-Gen de la Unión Europea-UE y basado en
deuda al haber estado suspendido el pacto de
estabilidad y crecimiento de UE- y no por mejora
productiva alguna), llegando a crecer al año entorno
al 1% (1,2 billones de euros) en realidad,
decreciendo por la inflación, que sigue estando cerca
del 3%-. Conforme a este ejercicio, puede entenderse
Figura 2: Medición de PIB. Fuente: elaboración propia
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mejor los problemas relativos al PIB y la necesidad de
su revisión y ajuste (para reconectar micro-macro,
prosperidad social-bienestar personal, etc.).
Figura 3: Ajuste del PIB per capita en PPA. Fuente:
elaboración propia (basado en Eurostat, 2023).
Otra vía de mejorar y ajustar la información
facilitada por el PIB es la aportada por los índices
internacionales. Dichos indicadores son elaborados
por organismos y foros internacionales con
información pública y publicada de los países (v.g.
Doing Business [haciendo negocios] del Banco
Mundial, Índice de Desarrollo Humano e Índice de
Felicidad por Naciones Unidas, Índice de
Competitividad Global por el Foro Económico
Mundial, Índice de libertad económica de la
Fundación Heritage). Los índices internacionales se
diferencian de los índices domésticos en que: a) no
se limitan a la medición de macromagnitudes
tradicionales, sino que procuran ofrecer un análisis de
relaciones más complejas;
b) no son elaborados por un organismo
equivalente a un instituto nacional de estadística y el
banco central correspondiente, sino que suelen ser
revisados por expertos independientes; c) no son tan
susceptibles del recurso del “maquillaje contable” al
no ser parte interesada; d) no sólo dan información de
coyuntura, sino también de tendencia (hacia donde se
dirigen las economías); e) miden con mayor atención
los servicios (v.g. educación, sanidad), con
propensión al cambio paradigmático (VV.AA., 2020a-
b; Sánchez-Bayón, 2020); etc.
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Para entender mejor todo ello, nuevamente se remite
a la ilustración empírica de la siguiente figura.
Figura 4: Triangulación de indicadores (de contabilidad
nacional a índices internacionales). Fuente: elaboración
propia.
Corea del Sur y España son ambas
penínsulas, con una población aproximada de
cincuenta millones cada una y en sendos casos, sus
economías comenzaron a desarrollarse en los años
60. Sin embargo, conforme a los índices
macroeconómicos tradicionales, los datos estarían
muy parejos, pero si se observan los resultados de
los índices internacionales, la cosa cambia. Antes del
COVID-19, Corea del Sur presentaba mejores
condiciones de desempeño económico, como se ha
podido comprobar posteriormente. Es por ello que se
alude a la capacidad de adelanto de tendencia de la
triangulación de los índices internacionales.
Para conocer más sobre otro tipo de ajuste
posible (más allá del PIB), como es la ley de Okun
(Okun, 1962 y 1970) y el índice de Okun o de miseria
(Okun, 1970; Grabia, 2011; Gakuru y Yang, 2024;
García-Vaquero et al, 2024), se remite al siguiente
punto.
Más allá del PIB
Esta investigación tiene como objetivo
analizar las relaciones más comunes entre el PIB y
otras variables socioeconómicas, intentando exponer
las limitaciones del PIB y cuestionando algunas
teorías y relaciones económicas bien establecidas
(Miquel-Burgos, 2018). Para ello, comprobamos si
están condicionadas por el PIB y si se mantienen
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estables cuando se utiliza un indicador de actividad
económica distinto del PIB. Entre estas relaciones, la
más conocida es sin duda la que se establece entre el
crecimiento del PIB y la evolución del
empleo/desempleo. Aunque esta relación ha sido
estudiada desde diferentes enfoques, uno de los más
conocido es el derivado del trabajo de Arthur Okun
(1962): "Potential GNP: Its Measurement and
Significance". En dicho texto, utilizándose datos
trimestrales de la economía estadounidense para el
período 1947-1960, se estableció una relación
empírica negativa entre los cambios en el PNB y la
tasa de desempleo. Según esta investigación,
considerando una tasa de desempleo del 4% para la
producción potencial, una disminución del 1% en el
PNB conduciría a un aumento del 3% en la tasa de
desempleo. Por lo tanto, interpretando esta relación
como la producción que un país puede perder cuando
su tasa de desempleo es superior a la tasa natural,
las políticas expansivas tienen margen para aumentar
la producción agregada (medida por el PIB) mediante
la reducción del desempleo. Obviamente, no hay un
análisis adicional, ya que este enfoque no contempla
la calidad del empleo, las características del mercado
laboral o el bienestar económico resultante de estas
políticas.
Figura 5: Fórmula de ley de Okun. Fuente:
Okun (1962).
Ahora bien, en las últimas décadas,
numerosos estudios empíricos se han centrado en
verificar esta relación y estimar sus coeficientes,
principalmente utilizando especificaciones de primera
diferencia o brecha (nivel) debido a los problemas de
la ecuación lineal. A pesar de las discrepancias
cuantitativas o metodológicas, se ha comprobado que
esta relación inversa es bastante estable, incluso
como regla general, lo que ha llevado a que se la
denomine "ley de Okun", reafirmando así su validez
empírica (aunque hay algunos trabajos que
encuentran asimetrías en períodos de
recesión/recuperación o en
países emergentes, Sogner y Stiassny, 2002;
Silvapulle et al, 2004; Rasul et al, 2021).
Discusión:
comparación de Renta Disponible Ajustada e
instrumentos Okun
A diferencia de la literatura y siguiendo la
línea de nuestra investigación, en este trabajo
pretendemos examinar si la ley de Okun es realmente
estable más allá del PIB, es decir, utilizando otro
indicador de la actividad económica. La
macromagnitud elegida es la Renta Disponible
Ajustada (RDA). Este indicador se ha incluido en las
Cuentas Nacionales desde las versiones del SCN 93
y el SEC 95 y, aunque mantiene muchas de las
limitaciones asociadas al PIB, desde el trabajo de
Stiglitz et al. (2009 y 2018), es considerado como
mejor indicador de bienestar económico en las
Cuentas Nacionales por muchos autores e
instituciones (v.g. OCDE, OFCE). La RDA es una
magnitud de flujo que se obtiene como la suma de las
remuneraciones percibidas por los hogares como
factores de producción, descontando los impuestos
directos y sumando las transferencias sociales y los
bienes en especie, proporcionados por el sector
público o instituciones sin fines de lucro (como los
servicios de salud o educación). Su utilidad radica
precisamente en proporcionar una imagen más
precisa del bienestar material de los hogares, ya que
puede interpretarse como la capacidad de gasto de
Mejoras y ajustes del PIB: ¿cómo medir un bienestar más realista?
Ana Belén Miquel Burgos, Antonio Sánchez-Bayón
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los hogares e incluye la acción redistributiva del
sector público.
Pese a que ambos indicadores están
claramente relacionados, existen diferencias
significativas que provocan una evolución desigual.
Algunos autores han demostrado que esta brecha es
mayor cuando la redistribución secundaria, a través
de transferencias directas e impuestos, es más
relevante y también se amplía en períodos de
recesión.
Por otro lado, diversos estudios han
analizado el impacto de las reformas estructurales a
largo plazo sobre el PIB y la RDA, mostrando que las
variaciones porcentuales de ambos agregados son
significativamente diferentes tras una reforma
estructural. En este sentido, las políticas centradas en
aumentar la intensidad de capital físico de la
producción y la productividad o en reducir los
impuestos sobre los beneficios empresariales
favorecen el crecimiento del PIB en mayor medida
que la RDA, mientras que las políticas centradas en la
educación (capital humano), la inversión pública y las
prestaciones familiares conducen a un mayor
crecimiento de la RDA que del PIB.
Los principales impulsores de estas
diferencias derivan, como se ha indicado
anteriormente, de la acción redistributiva del sector
público. Sin embargo, también es importante
considerar que la RDA incluye las rentas percibidas
por los hogares residentes procedentes del extranjero
que no constituyen PIB y que, del mismo modo, parte
de las rentas generadas dentro del país fluyen hacia
el exterior. Asimismo, dado que la perspectiva es la
de los hogares, cabe destacar que, si bien son los
receptores finales de los ingresos de la producción,
en el corto y mediano plazo los ingresos, ahorros,
inversiones y deudas de las empresas y de otros
sectores afectan su valor. Además, al utilizar términos
reales, es necesario tener en cuenta que los
deflactores de ambos indicadores son diferentes.
En el estudio realizado, se han comparado
datos anuales de un conjunto de 20 países de la
OCDE, entre 1980/90 y 2020, aplicando el filtro de
Hodrick-Prescott para eliminar la variabilidad a corto
plazo. Hemos comprobado que en periodos de
recesión la brecha entre ambas variables se amplía
(el PIB disminuye mucho más que la RDA) e incluso
pueden moverse en direcciones opuestas (la RDA
aumenta mientras que el PIB disminuye). Por
ejemplo, en la crisis financiera de 2007 y la Gran
Recesión de 2008, donde la recesión repuntó
ligeramente en dos mínimos, lo que se consideró una
"recesión en W", se observa que, durante la primera
contracción del PIB, en algunos de los países
analizados, como Estados Unidos de América
(EE.UU.), Nueva Zelanda, Austria, Irlanda, Suiza,
Reino Unido, Suecia, España, Italia y Alemania, la
RDA también disminuyó, pero en menor medida. Sin
embargo, en otros países, como Australia, Finlandia,
Bélgica, Noruega, Portugal, Dinamarca, Japón,
Canadá, Francia y los Países Bajos, ambas variables
se movieron en direcciones opuestas, lo que resultó
en un aumento de la RDA (probablemente porque las
políticas implementadas se centraron en aliviar las
consecuencias para los ciudadanos). Mientras tanto,
en el segundo valle, dados los efectos del aumento
del déficit fiscal, muchos países iniciaron políticas
fiscales contractivas, lo que resultó en un menor
crecimiento de la RDA en relación con el PIB o
incluso una disminución de la RDA durante los
primeros años de recuperación del PIB.
En nuestra investigación nos preguntamos si
la regularidad empírica de la ley de Okun es
independiente de los diferentes constructos de
medición de la actividad económica (sirviendo de
alternativa más ajustada) o si en realidad es
"contingente al PIB".
Para este análisis, seguimos de cerca la
especificación, la muestra de países y la estrategia
empírica de Ball et al. (2017). En este artículo,
utilizando datos de EE.UU. desde 1948 y de otras 20
economías avanzadas desde 1980, los autores
reiteran la estabilidad de la ley de Okun en la mayoría
de los países a lo largo del tiempo. Así, consideran
que las asimetrías analizadas por varios estudios
previos y encontradas especialmente durante las
recesiones o en los países emergentes eran erróneas
o exageradas.
Luego, siguiendo su metodología, estimamos
dos especificaciones diferentes de la ley de Okun
para un conjunto de 20 países de la OCDE desde
1980 o 1990 (dependiendo del país) hasta 2020. Para
ello, aplicamos primero diferencias y niveles (filtro
HP), comparando los resultados al utilizar el PIB o la
RDA como indicadores de la actividad económica.
De acuerdo con la mayor parte de la
literatura empírica, la ley de Okun parece ser estable
para el marco temporal y la selección de países de
nuestra muestra. El coeficiente es negativo y
estadísticamente significativo, con la excepción de
Bélgica e Italia cuando se utiliza la especificación de
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Enero Abril. Volumen 25 Número 1, Año 2025 Págs. 5 - 23
16
primera diferencia, pero es completamente estable
con el método gap (niveles). Su importancia
cuantitativa muestra una variación mucho mayor entre
los 20 países de nuestra muestra, siendo la relación
en los EE. UU. cuantitativamente más fuerte en
relación con otros países. Esto también es
consistente con hallazgos empíricos previos.
PIB real
ecuación primeras diferencias
Ecuación en niveles (hp filtro)
d_u = b0 - b1*dpc_rgdp
hp_u = b0 - b1*hp_rgdp_pc100
Países
b1 signif. st.dev.
adj.R2
b1 signif. st.dev.
adj.R2
Australia
−0.316090
**
0.115140
0.183938
−0.296410
**
0.131528
0.119684
Austria
−0.110481
**
0.0412441
0.191930
−0.144030
***
0.0498568
0.213873
Bélgica
−0.0842006
0.0672212
0.018613
−0.218618
**
0.0842349
0.156136
Canadá
−0.443477
***
0.0377648
0.856161
−0.433347
***
0.0447802
0.794253
Dinamarca
−0.423342
***
0.0607982
0.612824
−0.419018
***
0.0556391
0.642511
Finlandia
−0.348633
***
0.0622359
0.503148
−0.454159
***
0.0575227
0.664269
Francia
−0.331669
***
0.0695116
0.437372
−0.197682
***
0.0593215
0.245830
Alemania
−0.144665
**
0.0614419
0.131534
−0.207580
***
0.0694202
0.203930
Irlanda
−0.200226
***
0.0458512
0.375905
−0.292661
***
0.0420912
0.604312
Italia
−0.0479724
0.0559989
-0.008950
−0.189737
**
0.0804827
0.128178
Japón
−0.0968372
***
0.0286878
0.257322
−0.138827
***
0.0236692
0.518645
Países Bajos
−0.216058
***
0.0597054
0.287329
−0.366860
***
0.0606898
0.534115
Nueva Zelanda
−0.364801
***
0.0524801
0.612000
−0.302298
***
0.0454251
0.582701
Noruega
−0.141919
***
0.0469685
0.213218
−0.116145
**
0.0535730
0.106631
Portugal
−0.257317
***
0.0713411
0.285875
−0.458328
***
0.0649209
0.611727
España
−0.469536
***
0.10088
0.407825
−0.782889
***
0.0949125
0.683797
Suecia
−0.321702
***
0.0627432
0.457396
−0.426275
***
0.0791882
0.474375
Suiza
−0.141461
***
0.0462505
0.223662
−0.224631
***
0.0447987
0.445907
Reino Unido
−0.144241
***
0.0367282
0.324678
−0.266895
***
0.0444845
0.530281
EE.UU.
−0.537668
***
0.0712142
0.658834
−0.558437
***
0.0784139
0.665409
Tabla 1: Relación de Okun con PIB real. Fuente: elaboración propia.
Se llama la atención sobre la relación entre el desempleo y RDA, que es menos robusta y menos estable. Al
especificar las primeras diferencias, encontramos que en casi la mitad de los países analizados, la ley de Okun tiene una
mínima observancia. En el resto, se encuentra una relación negativa y significativa, aunque mucho menos significativa que
Mejoras y ajustes del PIB: ¿cómo medir un bienestar más realista?
Ana Belén Miquel Burgos, Antonio Sánchez-Bayón
17
RDA real
ecuación primeras diferencias
ecuación por niveles (hp filtro)
d_u = b0 - b1*dpc_hadi
hp_u = b0 - b1*hp_hadi_pc100
Países
b1 signif. st.dev.
R2
adj.R2
b1 signif. st.dev.
adj.R2
Australia
−0.178981
**
0.0814562
0.147070
0.116608
−0.117650
0.0908644
0.022052
Austria
−0.0714245
0.0640786
0.049219
0.009604
−0.0763986
0.0619914
0.019564
Bélgica
−0.297128
*
0.155704
0.131742
0.095564
−0.431205
***
0.131573
0.272540
Canadá
0.292765
**
0.124781
0.174728
0.142987
0.282757
***
0.0894722
0.242985
Dinamarca
0.119548
0.139118
0.029850
-0.010573
0.00141874
0.144827
-0.039996
Finlandia
−0.435596
***
0.0939094
0.425918
0.406122
−0.590487
***
0.0698331
0.694577
Francia
−0.171974
*
0.0986748
0.094810
0.063597
−0.399715
***
0.0796276
0.438390
Alemania
−0.162980
0.164306
0.039383
0.000643
−0.122564
0.187625
-0.022546
Irlanda
−0.166290
*
0.0963880
0.114580
0.076083
−0.131363
0.110881
0.015886
Italia
−0.347542
***
0.0710903
0.498954
0.478077
−0.493094
***
0.0632679
0.696766
Japón
0.00501226
0.0735821
0.000193
-0.041465
−0.0590345
0.0760781
-0.015540
Países Bajos
−0.342858
***
0.0746320
0.467905
0.445734
−0.503707
***
0.0806952
0.593520
Nueva Zelanda
−0.0311392
0.0545234
0.016877
-0.034866
−0.0706523
0.0708164
-0.000220
Noruega
0.0463151
0.0379112
0.048946
0.016151
0.136812
***
0.0495299
0.176186
Portugal
−0.333996
***
0.0997001
0.318618
0.290227
−0.539630
***
0.0856895
0.597888
España
−0.514214
***
0.151636
0.323937
0.295768
−0.663001
***
0.177895
0.331446
Suecia
−0.322412
***
0.0810538
0.353004
0.330693
−0.352318
***
0.0878790
0.327156
Suiza
−0.0983750
0.0590872
0.107556
0.068754
−0.184255
***
0.0551136
0.289306
Reino Unido
−0.143745
**
0.0604078
0.190894
0.157181
−0.252650
***
0.0740746
0.290261
EE.UU.
0.0756152
0.156235
0.008296
-0.027122
−0.380469
**
0.173290
0.132562
Tabla 2: Relación de Okun con RDA real. Fuente: elaboración propia.
Para completar esta revisión más allá del PIB y sus ajustes, se esbozan a continuación una serie
de notas acerca de otra herramienta de Okun, como ha sido su índice de miseria (planteado desde la
década de 1970, con la estanflación). Dicha herramienta, a diferencia de la tradicional ley de Phillips
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Enero Abril. Volumen 25 Número 1, Año 2025 Págs. 5 - 23
18
Figura 6: NAIRU de Friedman vs. curva de Phillips.
Fuente: Friedman (1968) y Snowdon y Vane (2005).
Según el gráfico previo, difícilmente un
gobierno puede diseñar políticas públicas de pleno
empleo (si acaso a corto plazo y sin seguridad), pues
siempre va a existir cierto desempleo estructural (3-
5%), y cabe el riesgo de que se descontrole el paro y
la inflación, como pasara con la estanflación de la
década de 1970.En cuanto a la ilustración empírica
de las herramientas de Okun, con una visión más
realista que normativa, sírvase a observar el siguiente
gráfico (vid. figura 7): al pretenderse generar un
empleo verde financiado con expansión fiscal y
crediticia sin base en ahorro ni inversión voluntaria, se
ha provocado una distorsión de la estructura y
proceso productivo, dando lugar a una burbuja,
seguida de un incremento de la inflación, un deterioro
salarial y laboral, y un mayor riesgo de
empobrecimiento (todo ello explicado con mayor
detalle en otros estudios, García-Vaquero et al, 2024).
Mejoras y ajustes del PIB: ¿cómo medir un bienestar más realista?
Ana Belén Miquel Burgos, Antonio Sánchez-Bayón
19
5. CONCLUSIONES
El propósito de este trabajo era evaluar el
PIB y ofrecer mecanismos de mejora y ajuste. Resulta
que con la implantación de la economía de bienestar
estatal desde los postulados de la síntesis neoclásica,
el PIB se ha vuelto la medida macroeconómica
estrella, sin embargo adolece de múltiples fallos y
sesgos, tal como se ha expuesto aquí. El primero de
dichos problemas es la tendencia a confundir una
herramienta de medición con la realidad medida: que
crezca el PIB no implica un mayor nivel de renta y
bienestar de las personas, pues dicha herramienta
sufre de sesgos estadísticos, es susceptible de
maquillaje contable, etc. Para explicarlo y evidenciarlo
mejor se ha recurrido a una variedad de técnicas,
desde los experimentos mentales (para las revisiones
y refutaciones), pasando por las ilustraciones
empíricas (para evidenciar los principios planteados),
hasta otras derivadas como la triangulación de
índices (comparándose y ajustándose los resultados
entre indicadores, como el caso de las
macromagnitudes domésticas y los índices
internacionales).
De los resultados obtenidos cabe derivar
algunas conclusiones inmediatas y otras indirectas:
- El PIB, como herramienta de medición, se
acerca a su centenario. Estaba pensado para
una economía más material, masiva e
indiferenciada (piénsese en la economía agraria
e industrial de los años 30 del s. XX). Ya dio
muestras de requerir ajustes con el tránsito al
denominado capitalismo desarrollado (en los
años 70), cuando las economías occidentales se
deslocalizaron en la producción final y aumentó
el peso de los servicios como sector principal.
Es entonces cuando los fallos y sesgos se
evidenciaron, especialmente con las políticas
desarrollistas de un Sector público cada vez más
intervencionista. La partida del gasto público iba
a crecer exponencialmente, siendo susceptible
de cierto maquillaje y polémica, según se
calificara de inversión, gasto corriente o
transferencia. Así, el PIB podía aumentar,
aunque no lo hiciera la productividad, dándose
lugar a mayores desajustes entre lo macro y lo
micro (o dicho de otro modo: ¿por qué los
gobiernos señalan que la economía va bien y los
ciudadanos no lo notan?).
- Los ajustes efectuados sobre el PIB, como la
medición de PIB per capita y su ajuste vía PPA,
su comparación con PNB, etc., han servido para
volver más realista la medición, pero no lo
suficiente, requiriéndose posteriormente de
terceras partes (más imparciales) como los
organismos y foros internacionales y sus
índices. De este modo ha sido posible pasar de
intentar medir un bienestar material a otro más
amplio, llegando incluso al bienestar personal
subjetivo percibido o felicidad.
- Entre los correctores del PIB, se ha prestado
atención aquí a RDA y las herramientas de Okun
(tanto su ley como su índice de miseria). Gracias
a ello ha sido posible explicar el actual
estancamiento de buena parte de las economías
de la Unión Europea, pues aunque
macroeconómicamente se pueda intentar
justificar que aún no hay recesión, en cambio, la
ciudadanía sí lo nota.
- Una de las posibilidades de análisis que ofrecen
las herramientas presentadas es que, como se
ha podido observar, la relación entre la actividad
económica y el empleo no es tan clara cuando el
foco no está en la producción sino en el ingreso
real de los ciudadanos (de nuevo, el desfase
macro-micro).
- Esto nos lleva a cuestionar las políticas cuyo
objetivo principal es el crecimiento del PIB,
independientemente de su calidad, partiendo del
ISSN Electrónico 2500-9338
Enero Abril. Volumen 25 Número 1, Año 2025 Págs. 5 - 23
20
supuesto de que dicho crecimiento conducirá a
un aumento del empleo y, por lo tanto, del
bienestar económico. Ese planteamiento
mainstream urge de una revisión mainline como
la aquí propuesta, para dejar de llevar a cabo
una Macroeconomía y políticas económicas
instrumentales, para volver a otras telológicas o
finalistas (en cuanto adecuación de recursos a
satisfacciones).
- Además de considerar indicadores más
orientados al bienestar material e inmaterial de
los ciudadanos que en la producción por
misma (o sea, crecer por crecer), es importante
cuestionar el empleo creado y si realmente
aumenta los ingresos y el bienestar económico
de los hogares o no.
Como futuras líneas de investigación, para estimular
aún más el diálogo entre escuelas, se pretende
ahondar en las cuestiones expuestas aquí de
manera exploratoria, para poder ofrecer así un
mayor respaldo econométrico. Ahora bien, como se
señala desde la síntesis heterodoxa, el recurso
econométrico no es la esencia, sino la forma, pues lo
importante es saber percibir y gestionar la realidad
social subyacente con todos sus cambios. Es por ello
que se requiere de una revisión contante, incluso de
herramientas tan populares como el PIB.
.
5. AGRADECIMIENTOS
Investigación apoyada por Grupo de investigación
consolidado para el Estudio y seguimiento del ciclo
económico de la Universidad Rey Juan Carlos (GESCE-
URJC), Grupo de Innovación Docente Emergente en
Tecnologías de la información y comunicación y
tecnologías del aprendizaje y conocimiento para la mejora
de los estudios de ciencias de la economía y de la empresa
(GID-TICTAC CCEESS-URJC), Grupo de investigación de
alto rendimiento sobre Circularidad, Sostenibilidad,
Innovación y Talento de la Universidad Rey Juan Carlos
(CIRSIT-URJC), Grupo de Innovación Docente Emergente
para la Incorporación de los ODS en la Experiencia de
Aprendizaje en Economía (GID-ODS EAE), Grupo de
Innovación Docente Emergente en Tecnologías de la
información y comunicación y tecnologías del aprendizaje y
conocimiento para la mejora de los estudios de ciencias de
la economía y de la empresa y CIELO ESIC Business &
Marketing School.
6. REFERENCIAS
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