ISSN Electrónico 2500-9338
Mayo-Agosto. Volumen 26 Número 2, Año 2026 Págs. 63-72
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1. INTRODUCCIÓN
El café con gran trayectoria en el mercado y en
la vida humana, continúa siendo un producto agrícola
relevante a nivel mundial, gracias a su impacto a
económico, social y cultural en diferentes países
productores. los cultivos de café contribuyen
significativamente en la seguridad alimentaria,
generación de empleo, reducción de pobreza, y
crecimiento económico de las regiones, representando
uno de los productos más significativos en
exportaciones mundiales (Maskell et al., 2021). Este
dato económico se complemente con la gran cantidad
de variedades de café existentes, dentro de las que se
destacan coffea arabica (café arabigo) y coffea
canephora (café robusto), los cuales en el mercado
tienen la más alta comercialización gracias a sus
características sensoriales, rendimiento productivo y
adaptación a diferentes contextos geográficos (Gokavi
et al., 2021).
El café ha experimentado una creciente
demanda durante varias décadas donde el consumidor
busca cafés diferenciados y de mayor calidad,
favoreciendo la expansión de tiendas de café
especializadas. Estos espacios no solo se enfocan en
la comercialización del producto, sus derivados y
complementos, sino que también buscan crear
experiencias de consumo integrando aspectos
culturales, sensoriales y asociados al café. En este
contexto, el barismo juega un papel fundamental en las
tiendas, pues el conocimiento técnico, experiencia y
capacitación influyen de forma directa en la calidad de
la bebida y percepción del consumidor frente a la
tienda (Medina rojas et al., 2024a). La elaboración del
café, elección del grano, método de extracción e
interacción con el cliente forman parte de un proceso
integral que busca diferenciarse de las tiendas
especializadas dentro de un mercado cada vez más
competitivo.
En paralelo, el consumidor ha evolucionado su
comportamiento gracias al acceso a grandes
volúmenes de información y la alta variedad de
opciones disponibles en el mercado, en la actualidad,
el consumidor informado compara productos, precios,
y experiencias por medio de canales digitales, lo que
aumenta la complejidad en el proceso de toma de
decisiones de compra (Viscarra Armijos et al., 2023).
En este contexto el consumidor cada vez es más
exigente, y con la capacidad de evaluar atributos
relacionados con la calidad del producto, origen del
café, método de preparación y la experiencia que
pueda ofrecer la tienda.
El desarrollo del conocimiento del consumidor
sobre el producto, ha generado la aparición de
segmentos más especializados dentro del mercado,
donde el actual consumidor conocedor desarrolla su
preferencia a través de un proceso de aprendizaje que
combina la experiencia sensorial con la reflexión e
interacción con otros consumidores o expertos del
mercado. Este proceso, conlleva a una transformación
cognitiva y sensorial que le permite al individuo
reconocer características específicas del producto,
como el aroma, acidez, cuerpo y sabor, consolidado su
identidad de consumidor informado (Quintao et al.,
2017). Esta tendencia, obliga a las tiendas de café a
fortalecer sus estrategias de diferenciación mediante la
educación del consumidor, la comunicación del origen
de producto y la promoción de experiencias
sensoriales asociadas al consumo.
Desde un enfoque empresarial, el marketing
juega un papel clave en la generación de experiencias
de consumo. El marketing mix, puede usarse como
una estrategia que permite comprender variables como
producto, precio, plaza y promoción, así como
elementos propios del marketing de servicios, las
personas, procesos, y evidencia física de los aspectos
que más influyen en la percepción del cliente y en su
decisión de compra. Estas variables a su vez se
convierten en una guía estratégica para que las tiendas
de café adapten sus estrategias a las características y
segmentos de consumidores, quienes llegan a valorar
aspectos como la autenticidad, experiencia e
interacción social en los espacios de consumo
(Ramírez-Correa et al., 2020a).
Asimismo, las estrategias de marketing
asociadas a las organizaciones contemporáneas han
integrado elementos relacionados con la
responsabilidad social empresarial (RSE),
reconociendo que los consumidores valoran las
prácticas asociadas a la sostenibilidad, comercio justo
y calidad del producto. La evidencia sugiere que la
RSE puede llegar a influir de forma directa en la
intención de compra del consumidor, especialmente
cuando la publicidad resalta atributos relacionados con
la calidad, el origen del café, o sus beneficios para la
salud consumo (Ramírez-Correa et al., 2020a). De
acuerdo a ello, las tiendas de café deben construir
relaciones más sólidas e informadas con sus
proveedores, y con ello llegar a fortalecer las