Políticas públicas de Seguridad alimentaria en la comunidad Wayuu para la Prevención de la desnutrición infantil en el
departamento de La Guajira.
Clara Judith Brito Carrillo-Elvis Eliana Pinto Aragón-Ana Rita Villa Navas
Las tradiciones y prácticas alimentarias Wayuu, junto con la
fuerte dependencia de recursos naturales como el pastoreo, la
pesca artesanal y la recolección, han sido severamente
afectadas por la degradación ambiental, el despojo territorial y
el cambio climático, impactando directamente en el desarrollo
infantil y la seguridad alimentaria familiar. Las condiciones
geográficas y climáticas del territorio, caracterizadas por
Con base en estos hallazgos, se plantean líneas de acción
específicas para el diseño e implementación de políticas públicas en
seguridad alimentaria. Resulta fundamental garantizar los derechos
territoriales mediante un programa de ampliación y saneamiento de
resguardos indígenas Wayuu que asegure el acceso a fuentes
hídricas permanentes, zonas de pastoreo y áreas de cultivo
tradicional. Complementariamente, se requiere un plan
departamental de seguridad hídrica que garantice acceso universal a
agua potable mediante soluciones tecnológicas apropiadas como
sistemas de cosecha de agua lluvia, pozos profundos comunitarios
con bombeo solar, rehabilitación de jagüeyes tradicionales y sistemas
de desalinización en zonas costeras.
sequías prolongadas, temperaturas extremas
y
escasa
infraestructura, limitan críticamente el acceso a agua potable,
alimentos de calidad óptima y servicios de salud, incrementando
exponencialmente los riesgos de desnutrición infantil,
especialmente en las zonas más remotas de la alta Guajira.
Los factores culturales arraigados, particularmente las
estructuras familiares matrilineales y el rol central de madres y
abuelas en la transmisión de conocimientos tradicionales sobre
alimentación, si bien constituyen fortalezas comunitarias,
también enfrentan tensiones con las prácticas nutricionales
modernas, generando barreras tanto culturales como
económicas para la adopción de estrategias preventivas. Los
determinantes epidemiológicos revelan que la desnutrición
infantil Wayuu es parte de un complejo entramado de
vulnerabilidades que incluyen enfermedades infecciosas,
prácticas de lactancia materna interrumpida tempranamente,
inadecuada alimentación complementaria y limitado acceso a
servicios de salud culturalmente apropiados.
La revitalización de los sistemas alimentarios tradicionales constituye
otro eje fundamental mediante un programa de soberanía alimentaria
orientado a fortalecer el pastoreo, la pesca y la horticultura con
tecnologías apropiadas y apoyo económico. Esto incluye la entrega
de ganado caprino y ovino criollo con asistencia técnica intercultural,
la creación de bancos comunitarios de semillas nativas, la
implementación de huertas familiares con sistemas de riego por goteo
solar, el apoyo a unidades productivas de pesca artesanal, y el
establecimiento de centros de acopio y transformación de alimentos
tradicionales.
Resulta igualmente necesario reformular los programas de
complementación alimentaria con enfoque intercultural, incorporando
alimentos tradicionales como carne de chivo, pescado seco, maíz
criollo, ahuyama y frijol cabecita negra, comprando al menos el
sesenta por ciento de los alimentos a productores locales Wayuu,
adaptando horarios y ubicación de centros de distribución a los
patrones de movilidad Wayuu, e incorporando la participación de
mujeres Wayuu en la preparación y distribución de alimentos.
Esta investigación propone un marco analítico que integra
determinantes estructurales como el despojo territorial, el
extractivismo
y
las políticas estatales excluyentes, con
determinantes intermedios relacionados con el acceso a
recursos básicos, y determinantes proximales vinculados a las
prácticas de cuidado infantil. Todo ello atravesado por una
dimensión cultural transversal que incluye la cosmovisión, los
sistemas de conocimiento tradicional y la organización social
matrilineal. Este modelo supera las visiones reduccionistas que
atribuyen la desnutrición únicamente a la falta de educación o a
la resistencia cultural, evidenciando cómo los factores culturales
operan en interacción con determinantes estructurales de
poder, inequidad y colonialidad persistente.
En cuanto a los servicios de salud, se requiere implementar un
modelo de atención primaria intercultural mediante equipos móviles
con personal bilingüe, la formación de promotores de salud Wayuu
en vigilancia nutricional comunitaria, la implementación de protocolos
que integren medicina tradicional y biomedicina, y el establecimiento
de puntos de atención comunitaria en rancherías dispersas. Se
propone además un sistema de vigilancia nutricional comunitaria que
funcione como alerta temprana mediante la formación de agentes
comunitarios de salud, el desarrollo de aplicaciones móviles en
wayuunaiki para reporte de casos, y protocolos de respuesta rápida
ante desnutrición aguda severa.
Los hallazgos permiten caracterizar una brecha intercultural en
salud nutricional que surge cuando las intervenciones se
diseñan desde paradigmas biomédicos universalistas que
ignoran cosmovisiones indígenas, cuando los servicios operan
con barreras lingüísticas, geográficas y culturales, cuando las
políticas públicas no reconocen ni fortalecen los sistemas
La educación nutricional requiere estrategias de mercadotecnia social
culturalmente apropiadas mediante campañas de comunicación en
wayuunaiki que incorporen narrativas y valores culturales Wayuu,
utilizando canales comunitarios como radio, teatro popular y la yonna
tradicional, produciendo materiales educativos visuales adaptados a
alimentarios tradicionales,
y
cuando se deslegitima el
conocimiento tradicional sobre alimentación y cuidado infantil.
Esta brecha no se resuelve con sensibilización cultural
superficial, sino con transformaciones estructurales en el
diseño, implementación y evaluación de políticas públicas.
contextos de baja alfabetización,
y
promoviendo prácticas
tradicionales saludables como la lactancia materna prolongada y el
uso de alimentos locales. También resulta fundamental implementar
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