REVISTA CIENCIAS BÁSICAS EN SALUD, 4(3):78-88, JULIO 2026, ISSN 2981-5800
suprapúbico y picos febriles intermitentes.
Este cuadro clínico, en un varón de edad
pleomórficas con nucléolos prominentes,
alta actividad mitótica y necrosis tumoral,
hallazgos que no son específicos y
avanzada
con
antecedente
de
tabaquismo, orientó hacia la sospecha
inicial de carcinoma vesical primario,
ilustrando cómo el contexto clínico puede
reforzar una hipótesis diagnóstica errónea
si no se integra adecuadamente el
antecedente oncológico.
obligan
a
complementar
(14,15,17).
con
La
inmunohistoquímica
positividad para S100, SOX10, HMB-45 y
Melan-A/MART-1 confirma el linaje
melanocítico, mientras que la negatividad
para marcadores epiteliales o uroteliales
como GATA3, CK7, CK20 y p63 ayuda a
excluir carcinoma urotelial primario. En
este caso, la morfología pleomórfica de
alto grado podía simular un tumor
urotelial; sin embargo, el perfil Melan-A,
HMB-45, S100 y SOX10 positivo, junto
con GATA3, CK7, CK20 y p63 negativo,
confirmó el diagnóstico de metástasis
vesical de melanoma (18,21).
Desde el punto de vista imagenológico y
endoscópico,
presentarse
las
lesiones
masas
pueden
sólidas
como
intraluminales, exofíticas o pediculadas,
con realce heterogéneo tras contraste y
áreas de necrosis, sin características
específicas que permitan distinguirlas de
un carcinoma urotelial de alto grado. En
nuestro caso, la urografía por tomografía
mostró una masa sólida endoluminal de
40 × 30 × 30 mm, pediculada y con
captación heterogénea de contraste,
hallazgos interpretados inicialmente como
La metástasis vesical de melanoma suele
representar una manifestación tardía de
enfermedad sistémica avanzada, más que
un evento aislado, y su pronóstico
depende principalmente de la carga
metastásica global y del compromiso de
órganos vitales (14-15). Aunque la
resección transuretral de vejiga cumple un
papel diagnóstico fundamental al permitir
altamente
urotelial
sugestivos
primario.
de
La
carcinoma
descripción
intraoperatoria de una lesión arboriforme,
friable y parcialmente necrótica reforzó
dicha
impresión.
Este
solapamiento
morfológico demuestra que la evaluación
clínica, radiológica y endoscópica por sí
sola es insuficiente para establecer el
origen de la lesión.
la
confirmación
histopatológica
e
inmunohistoquímica, también puede tener
utilidad paliativa para el control de
hematuria
macroscópica,
síntomas
irritativos o síntomas obstructivos locales;
sin embargo, su impacto sobre la
evolución natural de la enfermedad es
limitado cuando existe diseminación
visceral extensa (16-17). En la literatura,
la supervivencia de los pacientes con
melanoma metastásico se encuentra
El diagnóstico histopatológico de la
metástasis vesical de melanoma es
complejo
por
su
heterogeneidad
morfológica, ya que puede adoptar
patrones
epitelioides,
fusocelulares,
pleomórficos
o
indiferenciados, con
pigmento melánico variable o ausente,
simulando carcinoma urotelial de alto
grado u otras neoplasias vesicales
malignas (16, 19). En la literatura, estas
condicionada
por
la
localización
y
extensión de las metástasis, con peor
pronóstico en presencia de compromiso
visceral, pulmonar, hepático o del sistema
lesiones
suelen
mostrar
células
Cómo citar este artículo: Uscátegui Blanco LS, Arévalo Torrado IJ, Uribe Figueroa ÁE. Metástasis vesical de melanoma
cutáneo en el diagnóstico diferencial del carcinoma urotelial, Revista Ciencias Básicas En Salud, 4(3):78-88. Julio 2026,
ISSN 2981-5800