REVISTA CIENCIAS BÁSICAS EN SALUD, 4(3):59-69. JULIO 2026, ISSN 2981-5800
limitaciones y metas realistas (Dang et al.,
2021, 2022). De igual manera, la cirugía
debe responder a rasgos concretos que
generan masculinización, sin llegar a
borrar la identidad propia del rostro
(Capitán et al., 2020). Otro punto clave
que se debe hablar con el paciente, es en
el uso de toxina botulínica para modular la
frente, glabela, orbicular periocular,
orbicular de los labios y maseteros (Wu et
al., 2023). Asimismo, se consideraron
rellenos
para
suavizar
la
región
supraorbitaria, corregir el hundimiento
temporal, proyectar mejillas y labios o
mejorar contornos específicos (Wu et al.,
2023). También se menciona el uso de
láser, electrólisis, depilación de cejas,
entre otros (Wu et al., 2023).
cuanto
a
los
procedimientos
no
quirúrgicos. Wu et al. (Wu et al., 2023)
mencionan que usarlos de manera aislada
pocas veces satisface por completo las
expectativas, especialmente en regiones
donde el problema es óseo o requiere
reducción, como la frente, la nariz o la
mandíbula (Wu et al., 2023).
Finalmente, si se habla de la técnica, las
principales cirugías se organizan por
regiones. En el tercio superior, Dang et al.
(Dang et al., 2021, 2022) describen el
avance de la línea de implantación,
remodelado frontal y reducción del
reborde supraorbitario (Dang et al., 2021,
2022). En la nariz, por su parte, la
Sumado a lo anterior, aparece el pilar
central del procedimiento, la planeación
quirúrgica.
Investigaciones
recientes
recomiendan realizar una tomografía
craneofacial de cortes finos para ver la
morfología del seno frontal, el reborde
supraorbitario, la anatomía nasal, el
trayecto del nervio alveolar inferior y la
rinoplastia
busca
abrir
el
ángulo
nasofrontal y el nasolabial, así como
reducir el dorso y refinar la punta (Dang et
al., 2021, 2022). En los labios, el lifting de
labios tipo cuerno de toro acorta el filtrum
y favorece la eversión del bermellón
(Dang et al., 2021, 2022). En el tercio
medio, la definición malar se llega a
mejorar con grasa, rellenos o implantes,
dependiendo de la anatomía y del objetivo
(Dang et al., 2021, 2022). En el tercio
inferior, se describe la reducción del
disposición
de
los
forámenes
mentonianos y supraorbitarios (Callen et
al., 2021; Dang et al., 2021, 2022).
Conocer la anatomía de estas regiones
condiciona directamente la técnica y
seguridad operatoria, esto es reflejado en
la investigación de Tawa et al. (Tawa et
al., 2021) de 2021, esto autores a través
de una serie prospectiva reportaron 100%
de seguridad para fuga de líquido
cefalorraquídeo y lesión dentaria o del
nervio alveolar inferior, con exactitud de
90,8% en frente, 85.72% en ángulos
mandibulares y 96.2% en mentón,
sumado a una satisfacción global de
94,4% (Tawa et al., 2021).
ángulo
mandibular
por
fresado
u
osteotomía y genioplastia de reducción
para estrechar, acortar y hacer el mentón
mucho más fino (Dang et al., 2021, 2022).
Para finalizar, la condrolaringoplastía es
esencial para reducir la prominencia
tiroidea. En conjunto, no basta con
entender a la feminización facial como una
suma de intervenciones aisladas, sino
más bien, como una estrategia anatómica
y estética que debe mantener una
secuencia cuidadosa, guiada siempre por
Ahora bien, como se mencionó antes,
existen alternativas no quirúrgicas para
abordar la feminización facial. Wu y
colaboradores (Wu et al., 2023) describen
Cómo citar este artículo: Pacheco Arévalo DP, Morales Latorre RJ . Feminización facial: de la anatomía al resultado
clínico en la cirugía afirmativa de género, Revista Ciencias Básicas En Salud, 4(3):59-69. Julio 2026, ISSN 2981-5800