REVISTA CIENCIAS BÁSICAS EN SALUD, 4(2):57-66. ABRIL 2026, ISSN 2981-5800
Exclusión: Reportes de casos aislados,
cartas al editor estudios con
estructura anatómica en una posición
anómala, o la falla súbita e inexplicable de
un equipo crítico, son ejemplos de cómo el
azar puede introducir complicaciones
graves que no formaban parte de la
ecuación de riesgo inicial. (2, 3)
o
metodología no declarada.
Resultados
Las múltiples caras de la incertidumbre en
el quirófano; La incertidumbre en cirugía
no es un fenómeno monolítico, sino que
La interacción entre incertidumbre y
cognición: los sesgos en jaque, La
presencia de incertidumbre crea un caldo
de cultivo para los sesgos cognitivos, que
pueden distorsionar gravemente la toma
de decisiones.
se
manifiesta
en
varios
dominios
interconectados.
En primer lugar, se encuentra la
incertidumbre biológica, inherente a la
respuesta fisiológica individual de cada
paciente. Dos individuos aparentemente
El exceso de confianza, por ejemplo,
puede llevar a un cirujano a subestimar los
riesgos de un procedimiento familiar. La
heurística de la disponibilidad puede
hacer que se sobreestime la probabilidad
de una complicación que se experimentó
recientemente, mientras se ignora otra
más probable pero menos memorable.
similares
sometidos
al
mismo
procedimiento pueden tener respuestas
hemodinámicas, procesos de cicatrización
o
susceptibilidades
a
la
infección
radicalmente diferentes, factores que
escapan al control total del cirujano. (1)
En segundo lugar, está la incertidumbre
técnica, relacionada con la variabilidad
anatómica (por ejemplo, las alteraciones
en la anatomía vascular por un tumor), la
aparición impredecible de sangrados
masivos o la respuesta de los tejidos a la
manipulación.
La aversión a la pérdida puede inclinar la
balanza hacia una conducta conservadora
cuando una intervención más agresiva,
aunque de mayor riesgo, sería la más
beneficiosa para el paciente. Gestionar la
incertidumbre implica, por tanto, no solo
manejar lo impredecible del entorno, sino
también las falibilidades predecibles de la
mente humana. (4)
Por último, y no menos importante, está la
incertidumbre cognitiva, que surge de las
limitaciones en el procesamiento de
información compleja por parte del
cirujano: la interpretación de hallazgos
imagenológicos ambiguos, la ponderación
de evidencia clínica contradictoria o la
Estrategias para navegar el laberinto:
hacia una cultura de la incertidumbre;
Ante
este
panorama,
es
posible
implementar estrategias para mitigar los
efectos adversos de la incertidumbre. La
tabla No.1 sintetiza las principales
aproximaciones.
evaluación
del
riesgo-beneficio
en
pacientes comórbidos. (2)
El azar, por su parte, se hace presente a
través de eventos de baja probabilidad,
pero alto impacto. La ocurrencia de una
embolia grasa durante la cementación de
una prótesis, la lesión iatrogénica de una
La aplicación de estas estrategias no
busca una quimérica eliminación de lo
incierto,
sino
construir
un
sistema
quirúrgico resiliente que pueda absorber
las perturbaciones y mantener su función.
Cómo citar este artículo: Vassallo Palermo M, Páez Santos KR, Hernadez Rodríguez ES. Incertidumbre y
azar en la práctica quirúrgica: una revisión narrativa sobre la navegación en el laberinto de los resultados
inciertos, Revista Ciencias Básicas En Salud, 4(2):57-66. Abril 2026, ISSN 2981-5800